domingo, 15 de septiembre de 2013

Alguien diferente.

A veces siento que no merezco estar con la persona con la que estoy, que debería de dar más de mi misma, abrirme a esa persona, y no pensar que así le daré el poder de destruirme, sino al contrario, pensar que así le daré la oportunidad de conocerme como nadie lo ha hecho y poder hacerme feliz como ninguna otra persona.
Y es que adoro esos "no te vayas de mi lado", esos "te echo de menos".
Tal vez me molesten ciertas cosas, pero luego lo compensa con esa virtud de convertir un día malo o un día normal, en nuestro día; hace que no quiera que se acabe ese día, que no quiera volver a casa, que pase con una sonrisa el resto del día.
Sé que es difícil hacerme sonreír, él lo sabe, pero no se cansa hasta conseguirlo y eso es una de las cosas que hace que poco a poco deje de encerrarme en mi misma.

Alone.

Hoy es uno de esos días en los que sólo quieres que esa persona te abrace, que te escuche y sepas que va a estar ahí. Tal vez yo sea de las personas que tienen que decirlas que necesitan soltar todo lo que llevan dentro, sin importar si les molestará a alguna u otra persona, que te digan "ven, voy a escucharte sin juzgarte". Tal vez en eso pida demasiado, pero no sale de mí un "necesito que me escuches, un te necesito aquí y ahora". Puede que sea porque tengo miedo a que nadie esté dispuesto a apoyarme en el momento que lo necesito y por eso me calle las cosas y ni siquiera lo intente hablar. Tal vez.

viernes, 18 de enero de 2013

No esperes nada.

Hay veces que lo único que te apetece es encerrarte en tu habitación, tumbarte en la cama y ponerte los cascos a todo volumen para que nada ni nadie te moleste.
La verdad es que me hace gracia la contradicción de algunas personas, sobre todo de nuestros padres a la hora de educarnos.
Sinceramente admiro aquellos que tiene ese fuerte vínculo entre con sus superiores, ya que aunque fuese un período corto, he pasado por ello. Una de las peores sensaciones es sentir que no formas parte de algo que te han inculcado y pensabas que tu eras importante en esa situación. Te sientes desprotegida y buscas refugio fuera de ese ambiente, aunque te sea difícil encontrarlo. Nadie te va a anteponer ante nada, porque esta sociedad es tan sumamente egoísta, que no sabemos ver más allá de nuestras putas narices.

martes, 10 de julio de 2012

Sentirte vivo de nuevo.


Llegas a ese extremo en el que el descontrol te atrapa, intentas con todas tus fuerzas evitar esta sensación, pero no puedes. Casi nadie de tu alrededor sabe lo que estás pasando, ya que ni se imaginan el infierno que es esto. De hecho muchas personas empiezan por una tontería; un chico o algo parecido. Pues he de decir que esto no es ningún juego, al principio todo el mundo cree tenerlo todo bajo control, pero no es así. A medida que te vas metiendo en este agujero los problemas crecen; tal vez al principio te sientes bien, ya que lo que no te gustaba de ti, lo que no aceptabas o no era aceptado por los demás ha cambiado, pero es solo momentáneo y no durará por mucho tiempo. Sí, hablo de eso que gracias al rechazo de la sociedad está presente en el día a día de muchos. Desde fuera se ve como un simple problema de no querer comer o hacer todo lo contrario, pero no es esa la razón por la que empiezas metiéndote en esto, sino todo esto tiene una raíz anterior algo desagradable que tardamos en darnos cuenta, ya que todo es psicológico, todo está en nuestro estado de ánimo y eso que callamos pero que nos mata por dentro, pero que no puede salir ya que hoy día no se puede confiar en nadie y mucho menos en algo así. Sólo digo que una vez dentro no es fácil salir, recuperarse es un reto que no todos consiguen completamente. Pero yo necesito llegar a sentir que algo merece la pena y voy a luchar cueste lo que cueste.

martes, 22 de mayo de 2012

Dame tu mano, no te soltaré.



Despertar y que todo sea diferente, perfecto. Sueño con que un día me despierte un mensaje tuyo en el que ponga “buenos días, princesa”, que tengas un detalle conmigo de esos que no se olvidan fácilmente, aunque yo recuerde cada mínimo detalle que hemos pasado juntos. Esas ganas inmensas de estar a tu lado en cada momento, que me eches de menos tanto como yo a ti y que seas tú quién no deje de pensar en mí y que quieras escuchar mi voz cuando estés triste, porque eso te hiciese feliz, te hiciese sentir que no estás solo, aunque sabes que nunca lo estarás mientras no me eches de tu lado. Sinceramente tengo miedo de fallarte, de que encuentres a alguien que te haga distanciarte de mí, porque aunque no lo reconozcas eres increíble. Yo no tengo prisa en ser una persona esencial para ti mientras me demuestres que por lo menos quieres verme de vez en cuando, aunque no niego que me gustaría escuchar algo parecido a eso de que quisieses contar conmigo para lo que te hiciera falta, sin tener esa sensación de que después tienes que corresponderme, ya que lo harías sin pensar. ¿Sabes qué? A veces siento que esto es algo más que simplemente quererte, pero prefiero callármelo a decirte y expresarte más de lo que ya sabes. Sé que no vas a leer esto, ya que los demás tampoco te han importado, solo necesitaba soltar una pequeña  parte de lo que pienso, de lo que siento; de lo que quiero junto a ti.

lunes, 21 de mayo de 2012

Bajo tierra.


Hoy es uno de esos días en que no te gustas, te miras al espejo y odias todo de ti, sientes que no sirves para nada, que no eres lo suficientemente buena para nadie, ni siquiera para él aunque alguna vez que otra te lo haya demostrado. Sentir que todo se te viene encima y que no puedes con lo que va a llegar, pero esforzarte al máximo porque los demás esperan que lo consigas y que lo hagas más por ellos que por ti misma. Echar de menos a ese yo de hace un par de años que era tan feliz y que no se preocupaba ni por la mitad de lo que lo hace ahora. Que a pesar de tener a las mejores personas que una pueda tener siga con ese malestar. Odiar esos días en los que te hace falta ese cariño y no poder tenerlo, que cada pensamiento lleve su nombre. Pensar que vas a tropezar en cada paso que des, y no avanzar por miedo a fallar. Martirizarte por aquellos errores del pasado, pensando que esa persona que tanto te importa pueda irse de un momento a otro, por la simple ausencia de confianza en ti misma. No creer ni la mitad de lo que te dice la gente por muy bueno que sea, querer mejorar sin obtener resultado. Tener que desahogarte mediante unas palabras por el miedo a que te juzguen; mierda de vida, mierda de todo.

domingo, 13 de mayo de 2012

He de reconocer que eres la persona que me hace sonreír...


¿Sabes de esas veces que conoces a una persona por casualidad? ¿Qué aunque la vieses todos los días no esperabas que fuese a ser alguien tan importante como lo es ahora? Pues eso me ha pasado a mí contigo. Antes eras una persona más a la que veía cada día. Pero empezaste a preocuparte por mí sin pedir que yo hiciera lo mismo, hasta que con el tiempo fui yo quien necesitaba que tu fueses feliz, quien empezó a quererte en silencio. No puedo negarlo, te quiero y aunque no lo vaya gritando a los cuatro vientos todo el mundo se da cuenta; por la sonrisa de tonta cuando hablo de ti, la cara que se me pone al pensarte e incluso cuando me tiemblan las piernas con tu presencia. No sé como lo has hecho, pero en estos momentos no quiero perderte, tampoco quiero etiquetas, me conformo con que quieras verme en cada momento y no quieras que me vaya de tu lado.