Looking for happiness
Sabes mi nombre, no mi historia. Sabes quien fui, pero no sabes quien soy. Sueño hasta despierta, amo lo imposible y me encanta la noche porque está llena de estrellas y de momentos contigo. Me encanta el chocolate, los tacones y las fotos, soy superficial pero sólo conmigo misma. Soy la persona más perfeccionista que has conocido y por eso, cuando no llego a lo que me había propuesto anteriormente me derrumbo, aunque sin en cambio hay personas que saben hacerme reír fácilmente.
jueves, 6 de febrero de 2014
.
Estoy cansada de que me pregunten un ¿qué tal? y responder con un 'Bien' cuando realmente lo que me gustaría es poder soltar como me siento en ese momento y reconocer que no estoy bien, pero siempre es mucho más fácil contestar con la respuesta corta. Además, a quién le va a interesar cómo me siento, si de las pocas veces que lo he hecho la mayoría de las personas me responden con un 'Ya verás como se soluciona' o un 'Todo va a estar bien, ya verás' y después de esto te sueltan toda su mierda esperando a que se la soluciones tú. Para cada uno de nosotros nuestros problemas nos parecen enormes, pero a esta edad la mayoría sabríamos solucionarlos si supiésemos exactamente lo que queremos y como nos sentimos, pero desgraciadamente ese es el mayor problema que muchos no se atreven a afrontar o ni siquiera se han parado a pensarlo. Al principio no sabes ni como ni por dónde empezar a sentirte bien contigo mismo, a quererte. Tengo miedo del resultado, de llegar a conocerme yo misma, pero más miedo tengo aún a no conocerme del todo. Lo que más miedo me da es saber que debo hacerlo sola. No sé como empezar. Simplemente tengo ganas de volver a tener ilusión por las cosas, de sentirme orgullosa de mis actos y tener las cosas claras en un futuro cercano. Supongo que este es el primer paso, la primera meta que me he propuesto por saber quién soy. Reconocer que no estoy bien, que necesito ayuda y que no debo guardarme todo dentro, sólo saber a quién debo abrirme.
domingo, 15 de septiembre de 2013
Alguien diferente.
A veces siento que no merezco estar con la persona con la que estoy, que debería de dar más de mi misma, abrirme a esa persona, y no pensar que así le daré el poder de destruirme, sino al contrario, pensar que así le daré la oportunidad de conocerme como nadie lo ha hecho y poder hacerme feliz como ninguna otra persona.
Y es que adoro esos "no te vayas de mi lado", esos "te echo de menos".
Tal vez me molesten ciertas cosas, pero luego lo compensa con esa virtud de convertir un día malo o un día normal, en nuestro día; hace que no quiera que se acabe ese día, que no quiera volver a casa, que pase con una sonrisa el resto del día.
Sé que es difícil hacerme sonreír, él lo sabe, pero no se cansa hasta conseguirlo y eso es una de las cosas que hace que poco a poco deje de encerrarme en mi misma.
Alone.
Hoy es uno de esos días en los que sólo quieres que esa persona te abrace, que te escuche y sepas que va a estar ahí. Tal vez yo sea de las personas que tienen que decirlas que necesitan soltar todo lo que llevan dentro, sin importar si les molestará a alguna u otra persona, que te digan "ven, voy a escucharte sin juzgarte". Tal vez en eso pida demasiado, pero no sale de mí un "necesito que me escuches, un te necesito aquí y ahora". Puede que sea porque tengo miedo a que nadie esté dispuesto a apoyarme en el momento que lo necesito y por eso me calle las cosas y ni siquiera lo intente hablar. Tal vez.
viernes, 18 de enero de 2013
No esperes nada.
Hay veces que lo único que te apetece es encerrarte en tu habitación, tumbarte en la cama y ponerte los cascos a todo volumen para que nada ni nadie te moleste.
La verdad es que me hace gracia la contradicción de algunas personas, sobre todo de nuestros padres a la hora de educarnos.
Sinceramente admiro aquellos que tiene ese fuerte vínculo entre con sus superiores, ya que aunque fuese un período corto, he pasado por ello. Una de las peores sensaciones es sentir que no formas parte de algo que te han inculcado y pensabas que tu eras importante en esa situación. Te sientes desprotegida y buscas refugio fuera de ese ambiente, aunque te sea difícil encontrarlo. Nadie te va a anteponer ante nada, porque esta sociedad es tan sumamente egoísta, que no sabemos ver más allá de nuestras putas narices.
La verdad es que me hace gracia la contradicción de algunas personas, sobre todo de nuestros padres a la hora de educarnos.
Sinceramente admiro aquellos que tiene ese fuerte vínculo entre con sus superiores, ya que aunque fuese un período corto, he pasado por ello. Una de las peores sensaciones es sentir que no formas parte de algo que te han inculcado y pensabas que tu eras importante en esa situación. Te sientes desprotegida y buscas refugio fuera de ese ambiente, aunque te sea difícil encontrarlo. Nadie te va a anteponer ante nada, porque esta sociedad es tan sumamente egoísta, que no sabemos ver más allá de nuestras putas narices.
martes, 10 de julio de 2012
Sentirte vivo de nuevo.
Llegas a ese extremo en el que el descontrol te atrapa,
intentas con todas tus fuerzas evitar esta sensación, pero no puedes. Casi nadie
de tu alrededor sabe lo que estás pasando, ya que ni se imaginan el infierno
que es esto. De hecho muchas personas empiezan por una tontería; un chico o
algo parecido. Pues he de decir que esto no es ningún juego, al principio todo
el mundo cree tenerlo todo bajo control, pero no es así. A medida que te vas
metiendo en este agujero los problemas crecen; tal vez al principio te sientes
bien, ya que lo que no te gustaba de ti, lo que no aceptabas o no era aceptado
por los demás ha cambiado, pero es solo momentáneo y no durará por mucho
tiempo. Sí, hablo de eso que gracias al rechazo de la sociedad está presente en
el día a día de muchos. Desde fuera se ve como un simple problema de no querer
comer o hacer todo lo contrario, pero no es esa la razón por la que empiezas
metiéndote en esto, sino todo esto tiene una raíz anterior algo desagradable
que tardamos en darnos cuenta, ya que todo es psicológico, todo está en nuestro
estado de ánimo y eso que callamos pero que nos mata por dentro, pero que no
puede salir ya que hoy día no se puede confiar en nadie y mucho menos en algo así. Sólo
digo que una vez dentro no es fácil salir, recuperarse es un reto que no todos
consiguen completamente. Pero yo necesito llegar a sentir que algo merece la
pena y voy a luchar cueste lo que cueste.martes, 22 de mayo de 2012
Dame tu mano, no te soltaré.
Despertar y que todo sea diferente, perfecto. Sueño con que
un día me despierte un mensaje tuyo en el que ponga “buenos días, princesa”,
que tengas un detalle conmigo de esos que no se olvidan fácilmente, aunque yo
recuerde cada mínimo detalle que hemos pasado juntos. Esas ganas inmensas de
estar a tu lado en cada momento, que me eches de menos tanto como yo a ti y que
seas tú quién no deje de pensar en mí y que quieras escuchar mi voz cuando
estés triste, porque eso te hiciese feliz, te hiciese sentir que no estás solo,
aunque sabes que nunca lo estarás mientras no me eches de tu lado. Sinceramente
tengo miedo de fallarte, de que encuentres a alguien que te haga distanciarte
de mí, porque aunque no lo reconozcas eres increíble. Yo no tengo prisa en ser
una persona esencial para ti mientras me demuestres que por lo menos quieres
verme de vez en cuando, aunque no niego que me gustaría escuchar algo parecido
a eso de que quisieses contar conmigo para lo que te hiciera falta, sin tener
esa sensación de que después tienes que corresponderme, ya que lo harías sin
pensar. ¿Sabes qué? A veces siento que esto es algo más que simplemente
quererte, pero prefiero callármelo a decirte y expresarte más de lo que ya
sabes. Sé que no vas a leer esto, ya que los demás tampoco te han importado, solo
necesitaba soltar una pequeña parte de
lo que pienso, de lo que siento; de lo que quiero junto a ti.
lunes, 21 de mayo de 2012
Bajo tierra.
Hoy es uno de esos días en que no te gustas, te miras al
espejo y odias todo de ti, sientes que no sirves para nada, que no eres lo
suficientemente buena para nadie, ni siquiera para él aunque alguna vez que
otra te lo haya demostrado. Sentir que todo se te viene encima y que no puedes
con lo que va a llegar, pero esforzarte al máximo porque los demás esperan que
lo consigas y que lo hagas más por ellos que por ti misma. Echar de menos a ese
yo de hace un par de años que era tan feliz y que no se preocupaba ni por la
mitad de lo que lo hace ahora. Que a pesar de tener a las mejores personas que
una pueda tener siga con ese malestar. Odiar esos días en los que te hace falta
ese cariño y no poder tenerlo, que cada pensamiento lleve su nombre. Pensar que
vas a tropezar en cada paso que des, y no avanzar por miedo a fallar. Martirizarte
por aquellos errores del pasado, pensando que esa persona que tanto te importa
pueda irse de un momento a otro, por la simple ausencia de confianza en ti
misma. No creer ni la mitad de lo que te dice la gente por muy bueno que sea,
querer mejorar sin obtener resultado. Tener que desahogarte mediante unas
palabras por el miedo a que te juzguen; mierda de vida, mierda de todo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


