Hoy es uno de esos días en que no te gustas, te miras al
espejo y odias todo de ti, sientes que no sirves para nada, que no eres lo
suficientemente buena para nadie, ni siquiera para él aunque alguna vez que
otra te lo haya demostrado. Sentir que todo se te viene encima y que no puedes
con lo que va a llegar, pero esforzarte al máximo porque los demás esperan que
lo consigas y que lo hagas más por ellos que por ti misma. Echar de menos a ese
yo de hace un par de años que era tan feliz y que no se preocupaba ni por la
mitad de lo que lo hace ahora. Que a pesar de tener a las mejores personas que
una pueda tener siga con ese malestar. Odiar esos días en los que te hace falta
ese cariño y no poder tenerlo, que cada pensamiento lleve su nombre. Pensar que
vas a tropezar en cada paso que des, y no avanzar por miedo a fallar. Martirizarte
por aquellos errores del pasado, pensando que esa persona que tanto te importa
pueda irse de un momento a otro, por la simple ausencia de confianza en ti
misma. No creer ni la mitad de lo que te dice la gente por muy bueno que sea,
querer mejorar sin obtener resultado. Tener que desahogarte mediante unas
palabras por el miedo a que te juzguen; mierda de vida, mierda de todo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario