viernes, 27 de abril de 2012

Una mínima esperanza...

Y me pregunto yo ahora, ¿cómo quieres que te trate después de lo que ha pasado esta tarde?
Odio que sepas lo mucho que te quiero, ya que soy débil ante cualquier acto tuyo, no puedo evitar sonreír por cualquier tontería que pase mientras que estamos juntos.
Te echaba de menos, después de todo hacía un mes que no te veía como es debido, y tal vez nos hayamos dejado llevar demasiado. Tal y como hemos estado hoy, llevaba soñando estar mucho tiempo, creo que esto lo sabes de sobra, y que haya ocurrido justamente en ese momento, hace de mi inseguridad un mundo, ya que tanto tú como yo, ninguno lo estamos pasando bien en este momento.
Sabes que no me arrepiento, pero quiero saber que es lo que realmente sientes, porque ya no lo sé, un día me quieres y al otro me ignoras completamente. Yo no te he pedido nada, eres tú el que me das cada beso, cada caricia, cada abrazo y cada momento especial porque quieres, porque te apetece o simplemente lo necesitas.
Tan sólo te estoy pidiendo que me aclares, no quiero que te alejes, no te pido que sientas lo mismo que yo siento, simplemente te estoy pidiendo que no hagas lo que ya hicieron una vez con nosotros porque puede que algún día te arrepientas de haberlo hecho.

Gritar en silencio.

No saber expresar lo que sientes, cansada de querer apoyarte en los demás, pero con el miedo a caer porque ya no confías que nadie vaya a estar a tu lado por un largo período de tiempo. Necesitar un abrazo inesperado. Que ni siquiera las personas con las que vives puedan ser capaces de sacarte esa sonrisa que tanta falta te hace y sentir que poco a poco te vas alejando del mundo.
Echar de menos a aquellos que creías que no se iban a marchar de tu vida tan fácilmente, y mirarles de vez en cuando y ver a un completo desconocido. Pretender que todo esto sea sólo una pesadilla.
Perder el control con cada intento y no poder cambiar la situación.
Llorar cada noche en tu cama en silencio para no preocupar a los de tu alrededor, ver el agujero cada vez más negro, odiar lo que ves cuando te miras al espejo, no ser suficiente nada de lo que haces; simplemente no ser feliz contigo misma. Tener pánico al rechazo de los demás, cansada de que nadie se fije en ti, que ni siquiera seas una más. Llegar al punto de la desesperación de querer desaparecer por completo.
Pero al fin y al cabo nada cambia, todo sigue su rumbo, todo sigue igual, el mundo igual de mierda que cuando empezaste a cavar este agujero.

jueves, 26 de abril de 2012

Nadie es perfecto.

Soy de las que ven el vaso medio lleno, de las que les gusta disfrutar el momento. De las que les encanta dar consejos pero luego no saben ponerlos en práctica. De las que sabe que sus buenas amigas se cuentas con los dedos de una mano. Soy optimista pero a veces me derrumbo. Soy de las que hay días que se pone lo primero que encuentra en el armario, pero tienen días que van a comprar el pan de punta en blanco. Tengo días en los que quiero comerme el mundo y días en los que me rindo y el mundo me come a mí. A veces soy demasiado inocente, otras veces soy de las que dan mil vueltas a las cosas y aun así sigue adelante.